Estimado
padre, abuelo, tio, vecino...
Ciertos temas tienen una sola forma de ser abordados. Los peligros existen,
ocurren desgracias, pero también existen maneras de disminuir
los riesgos.
Cada vez
nos sorprenden con más noticias de accidentes en piletas. Le
mencionaré algunas cosas que todos deberíamos saber al
respecto:
En algunos
casos, los chicos que son rescatados y sobreviven después de
algunos minutos de inmersión, suelen quedar con daño
neurológico severo afectando el resto de su vida y el de todo
su entorno.
Generalmente
los accidentes se producen mientras están siendo supervisados
por adultos.
Incluso
ocurren aunque se cuente con cerco de protección (el cual puede
darnos una falsa idea de seguridad) Muchos cercos pueden ser trepados
o traspasados con la ayuda de un mueble de jardín o una silla.
La puerta puede quedar abierta
Los chicos
pequeños que saben nadar no pueden reaccionar ante una caída
accidental.
Las redes
cubrepiletas son una muy buena protección durante el invierno,
pero, con la pileta en uso, su aplicación se vuelve compleja,
ya que requiere su colocación y amarre.
Ningún
cuidado es suficiente, apenas unos segundos alcanzan para que un chico
se ponga en situación de peligro. Aun con el mejor de los cuidados,
muchos padres se vieron envueltos en la tragedia.
En Gardien trabajamos para ofrecerle la ayuda más efectiva
en el cuidado de sus hijos. Con gusto atenderé cualquier consulta
que quiera realizarme, puede llamarme al (01) 4723-8284 o enviarme
un email a: gespil@inea.com.ar
Cordialmente
Eduardo García Espil
Director de Gardien